sábado, 29 de septiembre de 2012

Luna de setiembre













Sintiendo paz en tiempos de caos.

Me gustaría transmitir unas palabras y el sentimiento  de paz que siento cuando a pesar de que es luna llena y casi siempre me trastoca de alguna manera, miro en este día lluvioso las gotas se deslizan una tras otra en el cristal de la ventana, sin dejar huella, permite ver el cielo gris claro cuyas nubes condensadas pesan sobre el techo de la ciudad y contrasta curiosamente con mi estado interior…
El espíritu de la lluvia contiene en sí el  poder transformador del agua y despierta en el corazón el calor de la confianza .Pienso que son tiempos en los que sería conveniente una especie de revolución consiente que cambie las emociones de miedo e indiferencia por las de solidaridad humana y unión. Transmutando así lo negativo en frecuencias  más elevadas como las que el corazón emite sin cesar las 24 horas del día y  por el ajetreo del día a día apenas nos damos cuenta de que la máquina sigue funcionando y que en nosotros está el decidir si continuamos envenenándonos con la rabia, el miedo y la desesperanza  haciendo que este órgano vital se altere sí o sí o por el contrario, escogemos conscientemente  modificar nuestro estado emocional.
En éstos tiempos difíciles es cuando podemos ver más agitación y tensión en el ambiente ,emociones contenidas, agresividad a punto de explotar .Los que saben usar esa energía para empujar y lograr un cambio creen que es la única manera, pero la violencia nunca es amiga nuestra aunque creemos que pueda aportar solución a algo. Caminamos a ciegas entre revoluciones, el mundo se está rebelando contra el tipo de sociedad que tenemos que se está viendo insostenible. Verdades ocultadas  salen a la luz como estrellas aparecen en el firmamento y poco a poco se hacen más evidentes.
El primer paso a la revolución debe empezar en uno mismo, el hacernos cada vez más consientes de lo que está pasando a nuestro alrededor y asimismo de nuestros potenciales y cualidades personales .Todos tenemos algo muy valioso que aportar, algo diferente otra pincelada en el mapa del horizonte.
La paz interior no se puede vender ni comprar .Es un estado de bienestar personal que debemos cultivar día a día otorgándonos el permiso para ello. Contemplando  unos instantes el amanecer, respirando hondo o simplemente dejándonos llevar por el sonido relajante de la lluvia .La mente alcanza un estado de calma y el corazón vibra con más intensidad .Ya puede tronar y diluviar pero si uno está en armonía consigo mismo, todo se vuelve más claro .Las decisiones que se toman en calma muy seguramente, no serán las mismas que si actuamos en caliente.
De la misma manera que nos duchamos cada mañana nos cepillamos los dientes y nos peinamos, podemos cuidar de nuestros pensamientos haciendo de paso, una higiene mental y despojarnos de las contrariedades que de todas maneras, siempre son temporales y además, si nos encontramos con un problema que no tiene solución, para que preocuparnos…Parece fácil decirlo y complicado llevarlo a la práctica pero el esfuerzo siempre vale la pena o por lo menos,intentarlo...

2 comentarios:

  1. Hola Flordeloto. Sin duda en estos tiempos tan convulsos tus palabras generan bastante relajación. Besos.

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  2. Hola Johnny! en eso estoy...tranquilidad y buenos alimentos...hay que cuidarse,el corazón es el motor de la vida y el amor la gasolina.Gracias por pasarte.besos.

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