domingo, 3 de junio de 2012

Luna de Junio




Confidencias inconfesables en noches de luna llena:

Hoy han bajado un pelín las temperaturas y dicen que lloverá.Cuando dan las noticias del tiempo, siempre dudo porque muchas veces se equivocan  salvo que estemos en pleno verano y la previsión es obviamente muy previsible. Sol, sol y más sol sin interferencias de ningún tipo.Cuando habla mi vecina del ( 5º-1ª) seguro que acierta más, pues su sistema óseo le avisa muy acertadamente con antelación de cualquier cambio que pueda haber .Dijo ella subiendo en el ascensor que preparara el paraguas porque domingo lloverá .Se le agradece el informe pues hoy hace un día de esos que apetece quedarse debajo de las sábanas a practicar el deporte de la pereza y comer chocolate negro.
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Observo desvelada la ventana desde mi cama, los pájaros cantan de madrugada y momentos antes algún espécimen vuela  errante  extrañamente silencioso, paseando por el techo de la ciudad sin decir ni piu; buscando algún recoveco para reposar sus alas fatigadas por una jornada calurosa más propia de un verano riguroso que de una “late” primavera  sin demasiados contratiempos atmosféricos.

Ésta primavera, cumplimos el primer gran hombre de mi vida y yo ¼ de siglo separados por una fina tela de realidad invisible para el ojo humano pero que teje una pared de hormigón tan sólida como el muro de Berlín  o  la certeza de que las torres gemelas de NY ya no existen. A veces pienso que es tan real  como que el centro de la conciencia cósmica, situado en nuestro cuerpo: el tercer ojo, está  cerrado y cegado por la cotidianidad de la vida que no permite ver más allá de lo que creemos que hay…Siempre me acompaña, en los días más felices así como en los momentos más duros; puedo imaginar sus consejos paternales  pero no los puedo oír claramente pues además soy  “sorda”, tan solo se quedan en calidad de susurro etéreo, volátil  y casi inexistente. Frágiles intuicionesque al final, que se quedan  solo en eso.
 
Ayer noche me acordé de él como en casi todos esos “big moments” de la vida en que añoras la compañía de algún ser perdido demasiado pronto .Casi podía palpar una sonrisa  abstracta de complicidad y esa voz que decía: ”te gustará, ya lo verás” mientras me disponía a escuchar el concierto del Requiem de Mozart en el Palau de la música catalana .Mis ojos no daban crédito a tanta belleza visual de majestuosa decoración así como auditiva ,pues todos mis sentidos parecían estar en alerta, algo grande estaba a punto de suceder ,una vivencia única e irrepetible. No se puede pedir más a una noche como esa, ya que no hay nada como vibrar en directo con la música: las voces: los coros, los tenores y la orquesta: cada instrumento, cada acorde, cada nota, una delicia de incalculable valor. La emoción y las lágrimas derramadas en mis mejillas como río de abundancia, placer y deleite, puro estado de gracia, la esencia divina de la sinfonía corría como burbujas de champan por mis venas en cada segundo del concierto; mi ser a ratos se transportaba  a otra dimensión, en una nube de algodón casi morfínica. Un colorido orgasmo espiritual en un paréntesis de segundos aislados que parecía detenerse en la eternidad del infinito. Volvía  lo que quedaba de mi consciente a la platea sentada en la butaca casi sin moverme para no perderme ni un ápice de segundo tal delectación .Una experiencia de picos de gracia en los que parecía que me quedaba en blanco congelada  entre dos mundos, culminaron en cada composición y  con  el final de la obra:”La comunión”. La interpretación  de la soprano catalana: María Hinojosa transmitía verdadera devoción, vestida de largo eligió el negro y lentejuelas plateadas cuyo tono de voz y( labios perfectamente perfilados y maquillados de color rojo azulado) contrastaba hermosamente con la voz baja, noble y seria de José A.Lopéz y dirigidos por Sir Neville Marnier ,ex miembro de la Orquesta Sinfónica de Londres…Vaya regalo en todos los sentidos y para los sentidos .No soy una experta en la materia ,sé que han habido y hay mejores versiones, intérpretes  y directores de orquesta  pero el simple hecho de estar ahí y poder asistir al concierto en vivo y directo, toca la fibra y el alma…






6 comentarios:

  1. El parte metereológico de hoy anuncia furia parcial con arranques ocasionales de rabia.

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  2. Es verdad, hay momentos emotivos de la vida que sirven para acordarse de seres queridos que se fueron demasiado pronto. Besos.

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  3. Sí...han pasado ya 25 años! qué rápido se va la vida...A veces,nos preocupamos demasiado por cosas cuando en realidad, hay que intentar disfrutar del momento presente,disfrutar de los seres queridos porque no se sabe nunca cuando puedes perderlos...Un día desaparecen y...
    Gracias por pasarte.Besos.

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  4. El tiempo es un tramposo de mucho cuidado, juega con sus coordenadas, las comparte con el espacio y hace que cada acontecimiento tenga una coordenada diferente, de modo que unas parecen lejanísimas y otras nos invitan al "parece que fue ayer", un tramposo que gana siempre.
    Bonitos recuerdos con el requiem de Mozart de BSO.
    Algún día contaré como me hice fanático de la ópera, si, si, lo soy, tanto como del rock and roll, incluso he trabajado en varias operas... encima del escenario con cantantes de primer nivel...algún día lo contaré.
    Preciosa luna esta de junio que nos regalas...
    Besos!

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  5. Hola Addison,
    Lo que me comentas del tiempo,me acaban de pasar un video y mejor te lo paso por mail...
    Qué bueno,pues me encantará leerte cuando comentes tus experiencias con las operas.Gracias por comentar y pasarte.Un abrazo gigante!

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