domingo, 15 de abril de 2012

Reflexiones potpurrí en voz alta:





Las cosas que dejamos atrás en el  pasado para algunos, podrían compararse a  unas maletas llenas de piedras cuyo peso sería comparable a toneladas de chatarra inservible,  aplastadas y  reducidas a unas cuantas cajas metálicas tamaño no superable al que permiten en los aviones. Pese lo que pese , la experiencia no la  cambiaríamos por casi nada ya que en ésta vida opinamos  que hay que servirse  de lo que uno ha vivido para bien o para mal, simplemente para ser lo que uno es hoy en día. 


Somos lo que somos gracias y a pesar de nuestro pasado .El pasado, pasado está y nada ya se puede hacer para cambiarlo. ¿Verdad? De nada sirve auto lamentarse indeterminadamente  de lo que se podía haber hecho en vez de aquello que se hizo en un momento dado para sentirse mejor o para evadir la realidad. Como hacen los avestruces escondiendo la cabeza debajo de la tierra cuando creen que si no ven, aquí no pasa nada. Si de hecho, dejando  el volumen de su trasero a la vista en esa posición tan obvia e incómoda  para que justo alguien le dé una patada ahí donde más se ve y duele. La táctica del avestruz resulta bastante inútil e ineficiente por decir algo .¿Pero quién no ha escondido la cabeza debajo de la sábana alguna vez?


 Cuando somos adolescentes nos rebelamos a rabiar o huimos metafóricamente como esos animales  cuyas largas patas podrían transportarnos a otro lugar más acogedor. Cuando el miedo a vivir nos tiene presos, no podemos pensar con suficiente  claridad en esos momentos y  nos dejamos  llevar por lo que dice la familia porque es la que más cerca tenemos y en la que más tenemos que confiar, teóricamente hablando .A veces, la  familia representa todo lo que uno puede necesitar en términos de apoyo moral y económico pero otras muchas veces no es así ,sino todo lo contrario. Podemos elegir a nuestros amigos pero no así a nuestra familia. Hay veces que es mejor desear ser huérfano que tener a según qué familia que nos rodea. Incluso diría que podríamos salir mejor parados, dependiendo de cada cual.


Hay casos de gente que ha superado cosas peores como tener que huir siendo prácticamente adolescente  o niño de una guerra y refugiarse en otro país cuya lengua no solo no dominan y  que no se asemeja en nada a la suya maternal,  y, no solo se han sabido manejar con el idioma, sino con todo lo que conlleva de adaptación a la nueva sociedad. Es verdaderamente admirable y se tiene que tener un bagaje muy especial en ese caso, posiblemente sea el de cariño de la familia fundamentalmente, en los primeros años de vida, que sirve de cojín amortiguador de golpes dañinos  e impulsa a la persona, a veces, tan lejos y además  ayudando  considerablemente a tener éxito o triunfar. La palabra quizás queda un poco grandilocuente pero no la intensidad del  concepto si se refiere a simplemente hacerse un hueco digno como empresario autónomo y seguir en la brecha, sobre todo en estos momentos de crisis en nuestro país .Si con tan solo sobrevivir ya es todo un logro hoy en día…



¿Pero qué pasa cuando no se ha tenido ese cojín protector?
 Ese puede ser  algún caso en concreto pero podría haber muchos más si no fuera porque muchas familias desestructuradas  empujan a  ciertos grupos de adolescentes inmigrantes o no a  juntarse  para el ocio, desvarío  y evasión de la realidad como sería abandonarse a las drogas sean estas duras o blandas. Los hay que se juntan para pegar  o matar a otros más débiles o que no corresponden a sus ideales seudo-políticos. Una falsa rebelión que a la larga, se vuelve ineludiblemente en contra de ellos mismos.



La propia genética de la vida, es así de cruel .Solamente los mejores espermatozoides o mejor dicho, el mejor germen  ira a romper las paredes del óvulo con su cabeza para fertilizarlo a pesar de haber recorrido un inmenso camino lleno de trabas  o como esas tortugas diminutas que han de cruzar la franja de arena hasta  llegar al mar, solamente unas pocas lo consiguen. La vida puede parecer  brutal, ruda pero es así y en el reino animal, no nos cuestionamos esas cosas.


Si tenemos  la mala suerte de nacer con un defecto de fábrica significa que somos desechables y que nadie nos va a querer. Siempre hay excepciones que confirman la regla, pero por lo general, hemos de compensar el defecto de fábrica con otra cosa que sobre salga de la normalidad para que se nos reconozca en algo .El ejemplo del típico feo de la clase, por citar algún ejemplo, equilibra la tara  con  mayor inteligencia o su simpatía y el guapo tenderá a ser más distante y frío.


Estamos en un mundo en donde tenemos que competir para sobrevivir cuando  podría parecer parece que cada uno tiene su sitio, es la vida que se encarga  bien de ponernos en nuestro sitio.


Yo me pregunto:


1)¿“A donde vamos a parar?”
2)               ¿”cuando despertaremos ya de esa pesadilla de mundo?
3)               ¿Cuando nos daremos cuenta de que lo más importante son los niños y que debemos cuidarlos  lo máximo posible y mejor posible para que puedan hacer que este mundo sea más humano y  algo mejor en cada generación y no al revés?     







4 comentarios:

  1. El mundo no va a cambiar nunca, siempre es la misma historia. No ha cambiado en 3000 años, no lo hará ahora. Pero bueno, soñar es gratis hasta que nos lo arrebaten. ¡Besos!

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    1. Hola Alex,
      Eso del no y nunca,suena un poco pesimista.Hombre...entre los cromañones y el homo-sapiens de hoy, hay alguna diferencia y espero que algún día,dentro de 3000 años las cosas hayan cambiado algo,jeje.Y que no nos cobren por respirar!
      Saludosss!

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  2. El fin de semana de la familia tu. Como dice Alex, por desgracia creo que hay cosas que son intrínsecas de la raza humana y que chungo esta que cambien, desgraciadamente me temo que así es.
    Saludos.

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    1. Hola Addison,
      Sí...yo cada vez me maravillo más cuando miro las noticias! lo estupendo que está todo.:-) en fin.
      Saludos y buena semana! ya queda un día menos.

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